En los últimos tiempos he sentido una creciente necesidad de escribir, no por narcisismo, sino como una de tantas formas de contribuir a cambiar este mundo lleno de injusticias y desigualdad. He utilizado diferentes medios, pero reconozco que no le he sacado provecho a todas las posibilidades comunicativas que ofrece internet. Conocía de la existencia de los blogs desde hace dos años, pero en realidad, admito que disminuí su importancia y que, además, me parecían la manera que algunas personas habían conseguido para de darle salida su egocentrismo. ¡Qué equivocada estaba!
Hace un mes una amiga me envió la versión en PDF de un libro llamado ¿De otro planeta?, obra que cambió mi percepción de los blogs. Los blogs tienen un componente intrínsecamente democrático (claro, no tod@s tenemos acceso a internet, ésa es una limitación, principalmente en nuestros países). Primero, porque cualquier persona con acceso a internet y con una mínima alfabetización tecnológica, puede publicar todo lo que piensa que es importante compartir con los demás, de tal forma que no es necesario ser una persona famosa o un autora renombrada para que otros te lean (con tu consentimiento); segundo, me encanta el hecho de que tus lectores te puedan hacer comentarios y críticas, lo que le da un carácter colectivo al trabajo de escritura.
Estos dos aspectos son especialmente importantes, si tomamos en cuenta que es un efectivo medio de comunicacion para todas aquellas que hemos sido históricamente discriminadas, excluídas e invisibilizadas; en este sentido, es especialmente útil para nosotras las lesbianas.
En este blog, voy a tratar todos los temas que me preocupan, mis inquietudes, mis sueños, mis reflexiones, mis posiciones políticas, los libros que me gustan, las películas que forman parte de mi vida, en fin, es un reflejo de todo lo que quiero compartir con ustedes. Tiene objetivo muy sencillo: comunicar.
13 de enero de 2007
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